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Senadora Murray Felicita a Estudiantes Latinos por Excelencia Académica

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(Yakima, WA) – El sábado, 22 de mayo, la Senadora de los Estados Unidos Patty Murray (demócrata – Washington) acompañó a más de 1.000 estudiantes y líderes comunitarios, en Yakima, para celebrar los logros académicos de cientos de estudiantes latinos.


Murray pronunció un discurso en el banquete anual organizado en reconocimiento de los estudiantes por el “Yakima Hispanic Academic Achievers Program” (Programa para la excelencia académica de los estudiantes hispanos de Yakima, HAAP) y participó en la entrega de becas a alumnos sobresalientes de último año de secundaria. El banquete se realizó en homenaje a estudiantes latinos del primero y segundo ciclos de secundaria de los Distritos Escolares de Yakima y Union Gap incluidos en la nómina de honor.


“Según las estadísticas, tan sólo el 52 por ciento de los estudiantes latinos se graduará de la secundaria. Sin embargo, hoy, demostraremos que las estadísticas se equivocan”, dijo Murray. “Les enviaremos a todos el mensaje de que una nueva generación de líderes latinos se está preparando para hacer prosperar nuestro estado. Ustedes están demostrando que, en los Estados Unidos, todos los niños pueden superar las barreras y desarrollar su pleno potencial.”


Murray explicó que, cuando era niña, su familia tuvo que valerse de sellos para la compra de alimentos, asistencia para la capacitación laboral y becas Pell para ir a la universidad. “Quiero asegurarme de que ustedes reciban la ayuda que necesitan, al igual que nuestra familia recibió la ayuda que necesitábamos,” dijo.


En el Senado, Murray es copatrocinadora de la Ley DREAM y ha luchado por obtener fondos para programas que ayudan a los estudiantes latinos, como GEAR UP, HEP-CAMP y el de educación bilingüe.


Murray dijo que se necesitan tres ingredientes para garantizar que todos los estudiantes salgan adelante: apoyo de la comunidad, fe en uno mismo y un gobierno que derribe barreras. Murray agregó que le preocupan las decisiones reflejadas en el presupuesto del Presidente, mediante las cuales se reducen los fondos destinados a programas que ayudan a los estudiantes latinos como, por ejemplo, el de prevención de la deserción escolar y Even Start, un programa de alfabetización familiar.


“Las reducciónes del Presidente envian un pésimo mensaje a los estudiantes que necesitan ayuda,” aseveró Murray. “Sé que podríamos ofrecer más y sé que, si luchamos juntos, lograremos salvar estos programas”.


“Debemos garantizar que Estados Unidos siga siendo un país de oportunidades para todos los niños, sin importar de dónde sean, sin importar qué idioma hablen en sus casas y sin importar qué obstáculos tengan que superar,” agregó Murray.



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A Continuación, se Transcribe el Discurso de la Senadora Murray:


Me emociona muchísimo estar aquí con todos ustedes. Esta noche vamos a celebrar. Vamos a celebrar a los maestros, voluntarios e integrantes de la comunidad que han impulsado el programa “Hispanic Academic Achievers”. Y vamos a celebrar a todos los inteligentes y talentosos estudiantes que lograron su inclusión en la nómina de honor.


También enviaremos un mensaje bien claro. Según las estadísticas, tan sólo el 52 por ciento de los estudiantes latinos se graduará de la secundaria. Sin embargo, hoy, demostraremos que las estadísticas se equivocan. Les enviaremos a todos el mensaje de que una nueva generación de líderes latinos se está preparando para hacer prosperar nuestro estado.

Yo sé que muchos de ustedes enfrentan retos tanto en sus hogares como en sus estudios. Algunos de ustedes no llevan tanto tiempo aquí como sus compañeros de clase. Han tenido que adaptarse a una comunidad y una escuela nuevas. Algunos de ustedes tuvieron que aprender inglés en muy poco tiempo. Algunos de ustedes tuvieron que abandonar sus estudios para ayudar a mantener a sus familias. Sin embargo, a pesar de esos retos, se han esforzado mucho y están bien encaminados para lograr el éxito.

Ustedes están demostrando que, en los Estados Unidos, todos los niños pueden superar las barreras y desarrollar su pleno potencial.
Para mí, ése no es sólo un principio, sino la historia de mi propia infancia. Tengo seis hermanos y, cuando yo era niña, no éramos ricos, pero nos cuidábamos mucho los unos a los otros. Cuando yo tenía 15 años, a mi padre le diagnosticaron una enfermedad llamada esclerosis múltiple. Con el tiempo, la enfermedad fue empeorando. Mi padre ya no pudo caminar y, al final, tuvo que dejar de trabajar. Mi madre tuvo que empezar a trabajar para mantener a la familia. Sin embargo, no logró conseguir un empleo en el que le pagaran lo suficiente como para mantener a siete hijos y a un esposo cuyos gastos médicos seguían aumentando.


Cuando llegué a los 19 años, no sabíamos cómo iba a hacer mi mamá para seguir trabajando y encargándose de mis hermanos menores. Pero, gracias a Dios, vivimos en un país que cree que todos somos importantes y que está dispuesto a ayudarnos. Durante varios meses, mi familia tuvo que utilizar sellos para comprar alimentos. No nos aportaban mucho, pero por lo menos así tuvimos qué comer hasta que pudimos decidir qué hacer. Para conseguir un trabajo con un sueldo más alto, mi madre necesitaba recibir más capacitación. A través de un programa del gobierno, obtuvo un título en contabilidad y un trabajo mejor. Mi hermana gemela, mi hermano mayor y yo pudimos seguir en la universidad gracias a becas Pell y préstamos estudiantiles.


Como familia, estábamos pasando por momentos difíciles, pero recibimos el apoyo que necesitábamos: alimentos, capacitación para conseguir un trabajo mejor, e incluso ayuda para pagar la universidad. Gracias a la ayuda que recibimos, hoy en día, esos siete niños son: un bombero, un abogado, un programador informático, un cronista deportivo, un ama de casa, una profesora de secundaria y una Senadora de los Estados Unidos. Yo diría que ésa fue una buena inversión.


Este salón está lleno de jóvenes que representan una excelente inversión para nuestro país. Quiero asegurarme de que ustedes reciban la ayuda que necesitan, al igual que nuestra familia recibió la ayuda que necesitábamos. No nos sobra ningún niño. Necesitamos que todos salgan adelante.


Debemos garantizar que Estados Unidos siga siendo un país de oportunidades para todos los niños – sin importar de dónde sean, sin importar qué idioma hablen en sus casas, y sin importar qué obstáculos tengan que superar.


Hoy, como su Senadora, tengo la oportunidad de ser la voz de muchísimas familias de nuestro estado que están pasando por tiempos difíciles – familias que están sirviendo a las fuerzas armadas, familias que están enfrentando despidos, y familias que recién se inician en el sueño estadounidense.


Sin embargo, en este momento, me preocupa mucho la dirección que estamos tomando en Washington, D.C. La ley DREAM, que ayuda a los estudiantes inmigrantes a pagar la universidad, está paralizada en el Congreso. No podemos perder más estudiantes. Debemos lograr que se promulgue ese proyecto de ley.


Lamentablemente, en lugar de ofrecer más apoyo, hay gente en Washington, D.C., que pretende dar menos. Este año, el Presidente presentó un presupuesto que perjudica más aun a los estudiantes. Dicho presupuesto elimina el programa “Dropout Prevention,” cuyo cometido es prevenir la deserción escolar.


Además, reduce los fondos de “Even Start” que, actualmente, otorga 2 millones de dólares a nuestro estado para la alfabetización familiar.


Además de estos recortes, el presupuesto del Presidente perjudicará a los estudiantes, dado que mantiene el financiamiento de programas de importancia crítica al mismo nivel que el año pasado.


Si bien son más los estudiantes que necesitan ayuda, el financiamiento no le sigue el ritmo a ese aumento.


Por ejemplo, el presupuesto del presidente no incrementa los fondos destinados al programa GEAR UP ni a la educación bilingüe.


En lo que respecta a los estudiantes migrantes, el presupuesto del presidente limita los fondos que recibirán dos programas importantes: el “High School Equivalency Program” (Programa de equivalencia para estudiantes de secundaria, HEP) y el “College Assistance Migrant Program” (Programa de asistencia para estudiantes universitarios, CAMP). Estos programas ayudan a los estudiantes migrantes a terminar la secundaria y entrar a la universidad.
Éstos son programas que deberíamos ampliar. No obstante, el Presidente los limitará al nivel del año pasado, con lo que enviará un pésimo mensaje a los estudiantes que necesitan ayuda. Sé que podríamos ofrecer más y sé que, si luchamos juntos, lograremos salvar estos programas. Así, podremos darles nuevas oportunidades a estudiantes como ustedes.


Hace años, comencé a trabajar como maestra de preescolares. Más adelante, me postulé y fui elegida para integrar el consejo escolar local. Y fui la primera madre de la historia de nuestro país en llegar al Senado de los Estados Unidos con hijos aún en edad escolar.


Así que ya hace mucho que me dedico a los temas relativos a la educación, y creo que se necesitan tres ingredientes para garantizar que todos los estudiantes tengan éxito.


En primer lugar, la comunidad debe alentar y apoyar a sus jóvenes. Queda claro que Yakima tiene ese ingrediente. Miren a todos los que han venido hoy: administradores escolares, maestros, representantes de universidades, funcionarios públicos elegidos y líderes comunitarios. Todos están aquí apoyándolos. Y tenemos la suerte de contar con el HAAP en Yakima, que los apoya con becas, instrucción personalizada y otros servicios. De manera que tenemos el primer ingrediente: apoyo de la comunidad.


El segundo ingrediente es la fe – tener fe en que pueden graduarse e ir a la universidad. A veces, esto significa que debemos superar las dudas que llevamos en nuestro interior. Otras veces, significa que debemos superar los límites que otras personas intentan imponernos.


Habrá gente en este mundo que les dirá que ustedes no lograrán salir adelante. Ustedes pueden decidir hacerles caso o demostrarles que están equivocados.


A lo largo de mi vida, me han dicho que jamás llegaría a ser Senadora de los Estados Unidos. Me dijeron que no tenía suficiente experiencia. Me dijeron que no lograría recaudar los fondos necesarios. Incluso me dijeron que era demasiado baja.


Pero yo les demostré que estaban equivocados. Cuando llegué al Senado, en 1993, me convertí en la cuarta mujer más alta del Senado de los Estados Unidos.


Por lo tanto, cuando les digan que no pueden hacer algo, demuéstrenles lo contrario. Así que tenemos el segundo ingrediente – fe.


El tercer ingrediente es un gobierno que derribe barreras. Cuando yo era niña, el gobierno estaba de nuestro lado. Ayudaba a las familias que enfrentaban tiempos difíciles. Sin embargo, actualmente, se está eliminando gran parte de ese apoyo. Debemos enviar un mensaje positivo que le diga a la gente que puede contar con nosotros.


Hace poco, presenté un proyecto de ley para ayudar a los estudiantes a seguir en el colegio. Se llama la Ley PASS y dispone tres cosas. Primero, garantiza que los estudiantes cuenten con un orientador pedagógico desde la escuela media, de manera que se preparen bien para ir a la universidad. Segundo, proporcionará a nuestras escuelas profesores particulares para alfabetización que prestarán ayuda adicional a alumnos y maestros en lectura y redacción. Y, por último, ayuda a las escuelas cuyo rendimiento podría ser mejor.


Estoy decidida a asegurar que nuestro gobierno derribe las barreras que enfrentan nuestros estudiantes y sus familias.


Tenemos los tres ingredientes que necesitamos para que todos los que están aquí terminen la secundaria y se gradúen de la universidad.


Y me consta que ustedes pueden llegar muy lejos porque la semana pasada trabajé con una persona que se crió aquí, en el Valle de Yakima. Hoy, esa persona es una de las más influyentes defensoras de la educación bilingüe del país. Se llama Patricia Loera. De niña, fue trabajadora migrante junto a su familia en el Valle de Yakima y en el Condado de Skagit. Cuando tenía 13 años, su padre falleció. Su madre se vio obligada a mantener a cinco hijos sola. Patricia abandonó sus estudios dos veces: en 8° grado y, luego, en 10° grado. Con la ayuda del programa de educación para migrantes, asistió a la escuela nocturna y a cursos de verano y terminó la secundaria. A través del programa CAMP, fue a la universidad y se graduó con honores. Más adelante, se graduó de la facultad de Derecho. Durante los últimos siete años, ha trabajado como Directora de la Asociación Nacional para la Educación Bilingüe. Patricia está luchando para garantizar que todos los estudiantes tengan oportunidades mejores. Ahora, volverá a nuestro estado para ayudar a la Fundación Gates a mejorar nuestras secundarias.


La semana pasada, en Washington, D.C., acompañé a Patricia y a un grupo de legisladores latinos para recalcar los desafíos que enfrentan los estudiantes latinos y la necesidad de que se promulgue el proyecto de ley PASS que presenté.


Si bien Patricia Loera enfrentó retos durante su infancia y adolescencia, tuvo fe en sí misma y contó con el apoyo de nuestra comunidad y nuestro gobierno. Ella lo logró y ustedes también pueden lograrlo.


Antes de terminar, quiero que sepan que, si desean obtener más información sobre mi proyecto de ley PASS o sobre temas de interés para los latinos, tengo una sección especial que pueden visitar en mi sitio Web, tanto en inglés como en español.


La dirección es http://murray.senate.gov/espanol. También tengo un boletín de noticias sobre temas de interés para los latinos y quisiera invitarlos a integrar mi lista de correspondencia electrónica. Pueden anotarse en mi sitio Web o darle su tarjeta o dirección de correo electrónico a cualquiera de mis colaboradores.


Así que recuerden: hay gente en Washington, D.C., que tal vez no entienda lo grande que es el potencial de nuestros estudiantes. Tal vez no entiendan por qué GEAR UP o HEP-CAMP son tan importantes. Tal vez esas personas de Washington, D.C., no lo comprendan. Pero nosotros sí, y no descansaremos hasta que todos los niños puedan desarrollar su pleno potencial.


No me importa a quiénes deba enfrentarme. No me importa cuántos discursos tenga que dar ante el Senado ni cuántos proyectos de ley tenga que presentar. No descansaré hasta que cada familia tenga las mismas oportunidades que tuvo la mía para vivir el sueño estadounidense. Ustedes son nuestro futuro. Nos enorgullecemos de ustedes todos los días. Nosotros los apoyamos y, juntos, podremos lograr lo que sea.

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